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Mayo 7, 2019

TODO LO QUE DEBES SABER PARA MANTENER EL ASMA A RAYA

Paciente con asma utilizando un inhalador

El martes, 7 de mayo, se celebra el Día Mundial del Asma. Y por tal motivo, hemos considerado interesante publicar un post con consejos y recomendaciones para sobrellevar esta enfermedad crónica, muy asociada a problemas alérgicos y con especial incidencia en la primavera, debido a la proliferación de polen propia de la estación.


Se estima que en más de un 80% de los casos de asma infantil y un 60% de los casos de asma en edad adulta el principal condicionante es la alergia. Los alérgenos derivados de las polinizaciones propias de la primavera suelen ser importantes, pero no los únicos. Ya que hay otros importantes alérgenos, como los ácaros del polvo de casa, el polen de la Parietaria de la costa o incluso los gatos, que también influyen en su proliferación. Se estima que los alérgicos a los ácaros tienen una probabilidad del 50% de desarrollar asma, mientras que los alérgicos al polen de gramíneas tienen una probabilidad del 20%. Además, la frecuencia y virulencia del asma en los alérgicos al ácaro es más potente.


Si hablamos de asma no alérgico, hay otras causas que lo provocan o influyen en su desarrollo. Así, hay que hablar de algunos virus, el tabaquismo, la contaminación, la dieta y la genética.


En cualquier caso, es indudable que la primavera es, de todas, la estación más sensible para los que padecen asma alérgico. El polen ambiental puede propiciar la inflamación de los bronquios el paciente alérgico. A ello hay que sumar la sensibilidad hacia la alternaria, un tipo de hongo presente en plantas que se asocia al asma bronquial.


El asma no es la única consecuencia de las alergias primaverales, ya que en la estación son habituales otras afecciones como la rinitis, el lagrimeo o la picazón. De todas ellas, es probablemente la rinitis la más preocupante para el asma bronquial, ya que el 80% de los asmáticos en primavera la sufre.


El asma bronquial ha seguido una tendencia de crecimiento tan acentuada en los últimos años que es ya hoy la enfermedad más frecuente de la infancia. En el 50% de los casos, el asma comienza por debajo de los 7 años.
Todos los tipos de asma no son iguales ni tienen la misma intensidad. Así, por su nivel de intensidad, cabe plantear, fundamentalmente, cuatro tipos de asma:


-Asma leve de carácter intermitente. Se caracteriza por pequeños episodios de tos o dificultades para respirar, con una incidencia no superior a dos veces por semana.


-Asma leve de carácter persistente. La tos o la dificultad para respirar se produce con más recurrencia (más de dos veces por semana).


-Asma moderada de carácter persistente. Los ataques de asma se producen a diario, con síntomas por la noche más de una vez a la semana y dificultando la actividad física. En estos casos, la medicación ha de tomarse todos los días.


-Asma grave de carácter persistente. Es el tipo de asma más agudo, con crisis que pueden requerir tratamiento urgente e incluso hospitalización. La actividad física debe ser muy moderada y el tratamiento es obligatorio.

De cara a la estación primaveral, es importante tener en cuenta los consejos de los expertos en alergia, asma e inmunología. Nosotros te los resumimos a continuación:

-Seguir rigurosamente las prescripciones de tu médico en cuanto a la administración de fármacos antialérgicos. El tratamiento para las personas con asma se suele basar en fármacos de control a largo plazo. Los más usuales son los corticoesteroides inhalados.


-Limpiar en profundidad los espacios habitados, eliminando el polvo y las telarañas y el moho (especialmente en baño y sótanos). Aspirar moquetas y todo tipo de objetos donde tiendan a acumularse los alérgenos.


-Evitar mantener las ventanas abiertas, a fin de no facilitar la entrada de polen en casa, y evitar también tender ropa al aire libre.


-Sustituir y/o limpiar los filtros del aire acondicionado con asiduidad. Asimismo, emplear purificadores de aire ayuda a mantener limpia la atmósfera del hogar.   


-Mantener una adecuada higiene, con un buen hábito en el lavado de manos.


-Evitar sitios muy concurridos o mucha exposición a espacios al aire libre. El ejercicio al aire libre es preferible a última hora de la tarde o tras la lluvia.


-Reducir el número de plantas en tu hogar.


-Protegerse frente a gripes y resfriados, ya que cualquier infección respiratoria puede conducir a ataques de asma.


-Evitar las aspirinas. Ya que se trata de uno de los fármacos que más intolerancia provoca entre los asmáticos. El paracetamol es una buena alternativa.


-Alejarte del estrés. Circunstancias como la ansiedad, el estrés o las emociones extremas pueden propiciar un ataque de asma.

Foto: Freepik