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Mayo 9, 2019

FIBROMIALGIA, UN DOLOR INCOMPRENDIDO

Mujer con fibromialgia

El 12 de Mayo, se celebra el Día Internacional de la Fibromialgia, con el que se persigue concienciar a la población sobre esta enfermedad, que afecta a entre el 2% y el 6% de la población, con especial incidencia en las mujeres. Se trata, como explica la Fundación Española de Reumatología, de una anomalía en la percepción del dolor, que hace que se entiendan como dolorosos determinados estímulos que comúnmente no lo son. La fibromialgia además suele ir acompañada de rigidez en el despertar y sensación de inflamación en las extremidades.


Sin embargo, la fibromialgia no produce inflamación, y por tanto no es una forma de artritris sino más bien un tipo de reumatismo en los tejidos blandos.

No está clara la causa de la fibromialgia, aunque muchos expertos apuntan a anomalías en el sistema nervioso central, que produce un efecto amplificador de las señales habituales del dolor.

Los principales síntomas de la fibromialgia son:

-Dolor. Es el síntoma más evidente: un dolor musculoesquelétigo general, que puede presentarse simultáneamente en varias zonas del cuerpo o estar localizado. El dolor puede variar en función de algunos aspectos, como la hora del día, el clima o el nivel de actividad, aunque las personas que lo padecen siempre suelen sentir de manera invariable algo de dolor. En algunas ocasiones, es tan agudo que puede resultar desesperante. El examen físico general del paciente suele ser normal, pero es al realizar un examen minucioso cuando se detectan las zonas sensibles al tacto en regiones concretas.


-Fatiga. Un 90% de las personas afectadas por fibromialgia padece fatiga, así como menor resistencia al esfuerzo o agotamiento. En algunos casos, según los expertos, la fatiga llega a ser más importante incluso que el dolor. Asimismo, la fatiga suele ir acompañada por alteraciones en el sueño. Los pacientes de fibromialgia suelen tener un sueño ligero y con interrupciones. Esta mala calidad del sueño hace que se alteren diversas funciones del cuerpo, como la producción hormonal que favorece la reparación del tejido muscular. Por lo tanto, la mejora del sueño es uno de los factores a tener muy en cuenta para mejorar el trastorno.


-Depresión y modificación en el estado de ánimo. Se estima que la depresión afecta a un 25% de los pacientes de fibromialgia. Pero las complicaciones psicológicas producidas por la enfermedad no se limitan a la depresión. Así, los cuadros de ansiedad crónica también son habituales. A ello hay que sumar problemas como la falta de concentración.


-Otros. Otros síntomas asociados a la fibromialgia son el dolor de cabeza y las migrañas, así como el denominado “síndrome de colon irritable” o el incremento de la frecuencia urinaria. En algunos casos, también se asocia a los calambres o el entumecimiento de las extremidades y otras partes del cuerpo.


El tratamiento contra la fibromialgia depende mucho del nivel de intensidad del dolor. Fármacos, ejercicios y entrenamiento frente al dolor suelen ser los tratamientos más habituales en los casos de síntoma más severo. Pero sin duda uno de los problemas más habituales en relación con esta enfermedad es la escasa comprensión que muchas veces encuentra el paciente en su entorno. Ya que, como la apariencia del enfermo suele ser buena y los resultados de sus pruebas normales, se tiende a menospreciar el alcance del dolor que padecen. Esto puede acarrear problemas psicológicos debido a la sensación de incomprensión, aislamiento y culpa.


“En este sentido, es importante el apoyo de la familia -explica Nani Marchena, farmacéutica adjunta en Sanafarmacia-. Ya que nadie como la familia conoce realmente el alcance del dolor de su familiar, y el cuidado y cariño que necesita”.


La fibromalgia no puede combatirse desde la prevención, pero sí desde la paliación, incorporando hábitos de vida saludables y determinadas costumbres relacionadas con el ejercicio para atenuar sus efectos.


Los siguientes consejos pueden ayudar al enfermo de fibromialgia a hacer su vida más llevadera:


-Pensamiento positivo. Tener una actitud positiva ante la vida es bueno a todos los niveles, pero de manera especial en patologías como la fibromialgia.


-Relajación. El control del estrés es decisivo para mantener a la fibromialgia a raya. Los ejercicios de relajación han demostrado ser muy positivos para los pacientes.


-Ejercicio. El dolor y la debilidad asociados a la fibromialgia conduce a que la mayoría de las personas que padecen la enfermedad tengan una condición física inadecuada. Está demostrado, en cambio, que el ejercicio aeróbico tiene efectos antidepresivos y analgésicos.


-Estiramiento. El estiramiento cotidiano de los músculos afectados por la rigidez y el dolor pueden reportar un importante alivio, al favorecer el calentamiento de los músculos.

Foto: Freepik