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Julio 9, 2019

Tatuajes y cicatrices, ¡cuidado con el sol!

hombre con tatuaje al sol

¿Tienes tatuajes o cicatrices? Si la respuesta es sí, sigue leyendo, porque esto te interesa.

Tanto los tatuajes como las cicatrices requieren un cuidado específico durante los meses de verano, dada la fuerte exposición al sol. Es importante resaltar la importancia de una buena hidratación para mantener la piel cuidada y las zonas más sensibles protegidas de los efectos del sol y del agua, pero aquí tienes una serie de indicaciones y recomendaciones a tener en cuenta:

Sobre los tatuajes, para empezar, hay que tener en consideración el hecho de también en cierto modo son cicatrices, puesto que son el resultado de una herida que se ha producido en la piel. Como tal es importante saber que:

-Hacerte un tatuaje en verano no es una buena idea, ya que la exposición al sol dificulta la penetración de la tinta, lo cual obliga a insistir en la zona castigándola demasiado. Por otro lado, durante la curación el tatuaje irá perdiendo demasiada tinta, por lo que habrá que repasarlo nuevamente al poco tiempo. Recuerda, además, que el proceso de cura será más lento y dificultoso durante los meses de verano, debido al sudor y al calor.

-Si has decidido tatuarte en estos meses es importante que sepas que no puede ni debe darle el sol directamente a un tatuaje recién hecho, al menos durante los dos primeros meses. Es una herida que debe cicatrizar y la tinta tiene que estabilizarse en la capa de piel. En este caso se hace fundamental la hidratación y la protección solar elevada. En cuanto a la curación, evita tapar el tatuaje con papel, y procura usar gasas que facilitan la transpiración de la piel y favorecen el proceso de curación.

-Si ya tenías un tatuaje debes saber que al tomar el sol tu piel se oscurece, pero los tatuajes se aclaran porque se oxidan los materiales que forman la tinta con la que están hechos. En este sentido, para cuidar la estética y la salud de la piel se requiere el uso de un protector solar de factor alto, y se recomiendan aquellos que contienen sustancias reparadoras como el colágeno o el ácido hialurónico. Recuerda volver a echártelo cada 2-3 horas ya que la zona tatuada es más sensible a los rayos del sol que el resto del cuerpo.

Sobre las cicatrices, éstas requieren una atención especial a la hora del cuidado, ya que se trata de una zona sensible.  De cara al verano, has de tener en cuenta que:

-Cuando la zona de la cicatriz presenta una coloración rosada o rojiza no significa que se haya pigmentado, sino que es señal de que se encuentra en proceso de remodelación, y que requiere cuidados y protección solar para evolucionar favorablemente.

-El sol puede dificultar la correcta recuperación de una cicatriz. La piel que se ha formado para cubrir la herida es especialmente sensible a la radiación solar, y si se pigmenta, la coloración que adquiere la hará más visible. Por ello, no se aconseja la exposición al sol, ya que puede producir o bien una cicatriz hiperpigmentada, es decir, de un color más oscuro que el resto de la piel, debido a la activación de la producción de melanina en el proceso inflamatorio de reparación, o bien una cicatriz hipopigmentada o de color blanquecino, que es el resultado de una herida profunda, donde la piel no alcanza a producir melanina. En el caso de cicatrices atróficas (hundidas, como las producidas por el acné), hipertróficas o con queloides, o en las que haya un exceso de tejido conectivo, los bordes pueden pigmentarse por acción del sol quedando más oscuros y dando lugar a una cicatriz oscura.

Tanto si tienes una cicatriz como un tatuaje, consulta con tu farmacéutico para que te recomiende los mejores productos para el cuidado de tu piel y el factor adecuado de protección solar que necesitas.

Foto: Freepik