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September 28, 2017

¿Ha seguido una dieta con ayuda de algún profesional sanitario? ¿ha logrado bajar de peso o mejorado su salud?

bajar peso

La norma general son las dietas de control de peso, personalizada y llevada a cabo por profesionales cualificados ¿ha caído en la tentación de las dietas exprés o dietas milagro? ¿Ha mantenido el peso perdido?

Lo primero que debes pensar antes de ponerte a dieta es si está dentro de ti la motivación de hacerlo, definir un objetivo personal. Si su objetivo es para satisfacer a otras personas cercanas será difícil adquirir nuevos hábitos alimentarios ya que va requerir por tu parte algunos cambios y hacer algunos sacrificios.

 Cuando se intenta adelgazar mucho en dos días el fracaso está asegurado. Debes comer. Morirse de hambre es un sacrificio inútil y lo único que conseguimos es deteriorar nuestra salud.

 Aprende a comer despacio, está demostrado que la sensación de saciedad no llega al cerebro hasta minutos después de haber empezado a comer. Debes llenar la despensa, SOLO DE ALIMENTOS SALUDABLES, no guardar en ellas ningún alimento tentador. Llenarlo de frutas y verduras. No saltarse ninguna comida, con ello sólo conseguimos picar entre horas y llegar a la siguiente comida con mucha hambre. Nunca vayas de compras con el estómago vacío, evitarás tentaciones.

No comas para calmar la angustia, a tus problemas se sumará el remordimiento de haber roto la dieta. Come tomate o naranja, son alimentos ricos en potasio que te aportan mucha energía y calmaran ese momento. No te peses todos los días, con que lo hagas una vez por semana es suficiente para comprobar tus progresos.

Hacer ejercicio (pasear, correr…)  No comas para combatir el aburrimiento, muchas veces se hace porque no se tiene nada que hacer no porque tengas hambre fisiológica, es hambre emocional. Si no has podido evitar la tentación, compénsalo al día siguiente.

Para ello debes seguir una alimentación equilibrada y un plan regular de ejercicio físico. Debes tener presente que las dietas muy restrictivas nunca son saludables, ya que además de provocar una importante pérdida de masa magra (músculo) pueden favorecer los trastornos alimentarios.